viernes, 7 de agosto de 2015

Los secretos del Barranco de Masca

¡Qué alegría veros por aquí de nuevo, amigos viajeros!

¿Cómo estáis hoy de energía? Porque os tenemos preparado un buen reto. Hoy saldremos a hacer senderismo por el Barranco de Masca, así que preparaos bien. No olvidéis llevar mucha agua y calzado cómodo..., ¡Ah! También llevaros vuestro bañador, pues en nuestra meta nos espera un gratificante baño en el mar. Así que no hay nada más que hablar, ¡rápido, que salimos ya!



Puede parecer un poco intimidante al principio, debido a las altas paredes formadas de piedra volcánica, desde hace nada menos que 7 millones de años. Sin embargo, la espectacular belleza de este paisaje nos irá envolviendo poco a poco y nos acompañará desde estas escarpadas rocas hasta que lleguemos a contemplar el azul del océano. Empezaremos nuestra caminata desde el tradicional Caserío de Masca, en el municipio de Buenavista.

Caserío de Masca

Situadas al borde del abismo, las casitas que conforman el Caserío de Masca se alinean perfectamente sobre la montaña. Su estructura es testigo de la arquitectura canaria tradicional, con el uso de la mampostería y la madera en su composición, y por su sencillo diseño y su adaptación al entorno. Además, es considerado Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico. El sendero que recorreremos a través del barranco empieza un poco más adelante. Será mejor que nos pongamos en marcha, tenemos unas cuantas horas de viaje por delante. 

Barranco de Masca

Nada más iniciar el descenso, ya podemos ver antiguos campos de cultivo, hoy abandonados, así como algunos ejemplares de palmera canaria, con los que ya estamos familiarizados gracias a nuestro primer viaje a la Rambla de Castro, en Los Realejos. Pero también encontramos nuevas especies de flora característica de la isla. Mirad, allí podemos ver algunos ejemplares del cardón.

Cardón (Euphorbia Canariensis)

Llama especialmente la atención su forma de candelabro, pero tened cuidado de tocarlo, pues posee espinas en el tallo. Durante los meses de primavera y verano, podemos observar un llamativo fruto de color rojo en su extremo. Esta especie convive con la tabaiba, también endémica de las islas Canarias y de la que encontraremos algún ejemplar más adelante.

Tabaiba Roja o Tabaiba Majorera (Euphorbia Atropurpurea)

La tabaiba roja, o tabaiba majorera, puede llegar a alcanzar los dos metros de altura y podemos encontrarla principalmente en barrancos, laderas y terrazas. Sin duda, lo más llamativo de esta planta, son las preciosas flores de color rojo que podemos encontrar en los extremos de sus gruesas ramas y tallos sin espinas. ¿Oís los cantos de los pájaros aquí cerca? Vayamos con cuidado, seguro que también tenemos la oportunidad de observar a las especies de fauna que habitan en el barranco. Más adelante podemos ver un simpático herrerillo.

Herrerillo Común (Parus caeruleus teneriffae)

Aunque esta ave de vivos colores vive en los hábitats boscosos repartidos por Europa, lo cierto es que en Canarias su población es muy abundante. De hecho, la especie presenta diferencias de una isla a otra, por eso, se han llegado a identificar cuatro subespecies del herrerillo en las islas. Otra ave muy común en el Archipiélago, sobre todo en Tenerife, es la conocida como alpispa o lavandera cascadeña.

Alpispa o Lavandera Cascadeña (Motacilla Cinerea Canariensis)
La alpispa es relativamente común en las islas centrales y occidentales, también en Tenerife, Gran Canaria y La Palma. Suele vivir en lugares relativamente húmedos, como charcas, zonas pantanosas o barrancos húmedos. La raza que habita en nuestro Archipiélago destaca por el color amarillo más intenso de sus plumas.

En el Barranco de Masca también podemos encontrarnos algunas especies endémicas de lagartos, como el lagarto tizón, la lisa y el perenquén. Seguro que ya habéis visto alguno escabulléndose entre las rocas al oírnos llegar.

Lagarto Tizón (Gallotia Galloti)

Lisa (Chalcides Viridanus)

Perenquén (Tarentola Delalandii

¿Podéis escuchar ya el murmullo de las olas? Estamos llegando a la paradisíaca playa de Masca. Ha sido un largo recorrido, pero hemos disfrutado mucho paseando entre estas altas paredes de piedra y hemos conocido un poco más sobre la flora y fauna de la isla. Nos merecemos un descanso así que, ¿por qué no nos damos un baño? Hoy el mar está estupendo, en calma y con sus cristalinas aguas esperando por nosotros. ¿A qué estáis esperando? ¡Al agua!

Playa de Masca

Esta excursión ha sido genial, ¿verdad? Y este baño en la playa ha sido la guinda del pastel. Volveremos en barco hasta el puerto de Los Gigantes. ¿Recordáis nuestra travesía para visitar a los cetáceos? Puede que en este pequeño viaje de vuelta tengamos la suerte de volver a encontrarnos con alguna especie de delfín que habita estas aguas.

Subamos a bordo y despidámonos de este maravilloso paisaje..., al menos por ahora. ¿Os habíamos comentado que existen actividades en kayak en esta zona? En el Club de las Hespérides estamos deseando probar también esa experiencia, pero la tendremos que dejar para otro momento. Por hoy, estamos cansados y tenemos muchas ganas de volver al refugio de nuestro querido jardín.

¡Hasta la próxima, amigos viajeros!

No hay comentarios:

Publicar un comentario